¿Te cuesta hablar claro sin ofender?

Relax, es posible decir las cosas claras sin ofender, decir no sin que te invada la culpa o empatizar y que empaticen contigo. Comunicarse bien se puede aprender y es más fácil de lo que parece.



Los 3 mandamientos

1 Nadie es responsable de los sentimientos ajenos
Lo que para algunos es una crítica para otros es un halago. «Eres muy guapa» puede resultarte agradable porque consideras que refuerza tu autoestima o puede parecerte que sólo ven tu aspecto físico y creen que no tienes otras virtudes. Los sentimientos dependen de cómo escogemos tomarnos lo que dicen o hacen los demás y, sobre todo, de nuestras necesidades como verás más adelante.
Nadie tiene el poder de hacernos sentir de una u otra manera, así como nosotros no lo tenemos sobre los demás. Evita expresiones tipo «me hiciste sentir…», «me has traicionado» o «me dolió lo que hiciste» porque lo siento chato, pero no te dolió lo que hice, lo que hice fue un estímulo para que te sintieras triste o decepcionado, pero lo que te generó ese dolor fue tu necesidad de reconocimiento, de libertad o cualquier otra no satisfecha.
«Me sentí decepcionado cuando hiciste aquello porque necesito que reconozcan mis esfuerzos». Ahora sí, ahora no me atribuyes la responsabilidad de tu malestar, ahora empatizo.

2 Hechos, no juicios
Nuestro lenguaje nos lo pone más difícil para expresarnos simplemente observando hechos que para evaluar o juzgar: «Es muy frío, no es cariñoso» (juicio) en vez de ceñirte a los hechos, «Hoy no me ha abrazado». Quizá tiene formas diferentes de las que yo haya aprendido para mostrar aprecio, de ahí que esa persona no acostumbre a dar abrazos y seguramente tampoco sea muy fan de que se los den.
«Eres despistado». Pues depende, para algunas cosas es posible y para otras en absoluto.
Los juicios y críticas no dan información de qué hace o dice exactamente alguien y, por tanto, esa persona no se identifica con lo que le decimos, eliminando toda posibilidad de diálogo constructivo, conexión o empatía.
Hay expresiones que denotan evaluación o juicio: siempre, nunca, piensa que, es, con frecuencia, etc. «Pedro es feo» (juicio), en vez de «Pedro me parece feo» (hecho). Pedro puede parecerte un aborto de rana, pero quizás a otra persona le parece que tiene mucho sex appeal. Se trata de observar, describir hechos sin interpretación o generalización.

3 Todos tenemos las mismas necesidades

Libertad, amor y seguridad. Éstas son las tres necesidades más básicas que todos tenemos. Lo más importante es saber que cada uno es responsable de cubrir sus necesidades y si no las sabemos satisfacer autónomamente seguramente culpemos a los demás o al mundo.
«Con que me constestara al mensaje ya me sentiría mejor». Gran poder el que le otorga a la otra persona eludiendo el suyo propio.
«Me fastidia que llegues tarde porque me gustaría tener más autonomía sobre mi tiempo». Tener autonomía (libertad) sobre nuestro tiempo es una necesidad que todos tenemos por lo que, con esta frase, además de asumir la responsabilidad de lo que sentimos, es más fácil que empaticen y no vean una crítica.
Es muy útil indagar en qué necesidades no satisfechas nos llevan a actuar de una u otra forma, tanto a nosotros como a las personas que nos importan, e indagar en cómo podemos cubrir nuestras necesidades sin depender de otros. ¿Si a ti no te importan tus necesidades, por qué iban a importarles a los demás?